A 102 AÑOS DE LA GLORIA: EL DÍA QUE UN VECINO DE EL TRÉBOL HIZO HISTORIA EN LAS OLIMPÍADAS DE PARÍS 1924

El deporte argentino tiene hitos imborrables, pero pocos tan significativos para nuestra región como el acontecido el 12 de julio de 1924. Ese día, la selección nacional de polo conquistó la primera medalla olímpica de oro en la historia de nuestro país. Un logro inmenso que tuvo como protagonista fundamental a un ilustre vecino de El Trébol: Juan Bautista Miles.

En una profunda semblanza histórica, el abogado y escritor Esteban De Lorenzi rescata del olvido esta hazaña de la que formó parte el joven trebolense, quien con apenas 29 años se consolidó como el back titular e indiscutido de aquel equipo de leyenda.

El camino hacia el oro invicto

La aventura olímpica comenzó tras las exitosas giras británicas y norteamericanas de 1922, donde también había brillado David Miles (hermano de Juan), quien finalmente prefirió quedarse en el país para asistir al nacimiento de su primer hijo.

El equipo definitivo quedó integrado por Arturo Kenny, Juan D. Nelson, Enrique Padilla y Juan B. Miles, acompañados por los suplentes Guillermo Brooke Naylor y Alfredo Peña. Lo que siguió en Francia fue una verdadera cátedra de polo:

  • 16 a 2 frente a España.

  • 6 a 5 contra el gran candidato, Estados Unidos.

  • 9 a 5 ante Gran Bretaña.

  • 15 a 2 en la jornada final del 12 de julio contra el local, Francia.

Con 46 goles a favor y solo 14 en contra, la Selección Argentina se coronó campeona olímpica invicta, sentando las bases de una hegemonía mundial que perdura hasta nuestros días. La prensa europea de la época no escatimó en elogios, bautizándolos como los «Cuatro Grandes del Sur» y describiéndolos como «centauros de las pampas, hábiles sobre sus cabalgaduras y diestros en el manejo de sus tacos».

Un medallero histórico y el llamado contra el olvido

En aquellos Juegos Olímpicos de 1924, Argentina cosechó un total de seis medallas (el oro en polo; tres platas gracias al atletismo de Luis Brunetto y el boxeo de Alfredo Copello y Héctor Méndez; y dos bronces también en boxeo con Pedro Quartucci y Alfredo Porzio), ubicándose en el puesto 16 del medallero general sobre 44 países y liderando a nivel sudamericano.

Sin embargo, a pesar de la magnitud del logro, el autor lamenta la falta de reconocimiento sostenido en el tiempo. “Lamentablemente, desde que tengo memoria este suceso ha sido ignorado por nuestra población en general y sus autoridades en particular”, señala De Lorenzi, recordando que el único homenaje institucional de relevancia se dio en 1996, cuando el Museo Municipal —bajo la dirección de la Asociación Civil del Museo y Archivo Histórico de El Trébol— exhibió de forma exclusiva la medalla de oro original de Juan Bautista Miles.

Nota del autor: Este artículo es un extracto del libro “110 años de Polo en la Región” (Mayo de 1996, Talleres Gráficos Lapenna), de autoría de Esteban De Lorenzi, Abogado y escritor.

A más de un siglo de aquella gesta, mantener viva la memoria de Juan Bautista Miles no es solo un acto de justicia histórica para el deporte nacional, sino un orgullo imprescindible para toda la comunidad de El Trébol.