El comercio electrónico dejó de ser una alternativa para convertirse en una verdadera puerta de acceso al mercado nacional. Casi 15.000 pymes y emprendedores de Santa Fe vendieron por Mercado Libre durante 2025 y generaron US$234 millones.
El mercado de una pyme ya no necesariamente termina en la ciudad donde tiene su local, taller o fábrica. Tampoco en las localidades vecinas.
El crecimiento del comercio electrónico está modificando esa lógica y un dato presentado recientemente permite dimensionar el fenómeno en Santa Fe: el 86% de las ventas realizadas por empresas santafesinas a través de plataformas digitales tiene como destino otras provincias.
El dato fue presentado por el ministro de Desarrollo Productivo de Santa Fe, Gustavo Puccini, durante su participación en el Mercado Libre Experience 2026, realizado en Buenos Aires. Allí, el funcionario destacó el potencial de las herramientas digitales para que las pequeñas y medianas empresas puedan ampliar sus mercados y llegar a consumidores de todo el país.
De vender localmente a vender en todo el país
El fenómeno adquiere otra dimensión cuando se observan los números de la actividad.
Según el capítulo santafesino del informe Efecto MELI, durante 2025 casi 15.000 pymes y emprendedores de la provincia vendieron a través de Mercado Libre y alcanzaron una facturación de US$234 millones. Además, el 86% de los envíos realizados desde Santa Fe tuvo como destino otras provincias.
En otras palabras, una empresa radicada en el interior santafesino puede producir en su localidad y, al mismo tiempo, tener clientes en Córdoba, Buenos Aires, Mendoza, Entre Ríos o cualquier otro punto del país.
Ese cambio es particularmente significativo para las pequeñas empresas, porque amplía el mercado potencial sin necesidad de abrir sucursales o trasladarse físicamente a los grandes centros urbanos.
Un ejemplo cercano: Cañada de Gómez
Uno de los casos presentados durante el encuentro fue el de Muebles Mosconi, empresa de Cañada de Gómez.
La firma atravesó un proceso de reconversión que le permitió pasar de una escala principalmente local a una distribución de alcance nacional. Actualmente, el 50% de sus ventas se concentra en canales digitales.
El ejemplo resulta especialmente interesante para las localidades del interior santafesino porque demuestra que la distancia geográfica puede dejar de ser una barrera comercial, aunque aparecen nuevos desafíos: logística, costos de envío, medios de pago, publicidad digital, atención al cliente y capacidad para responder a una demanda mayor.
El desafío: que vender lejos no sea demasiado caro
El crecimiento del comercio electrónico abre mercados, pero también plantea una pregunta clave para las empresas del interior: ¿cuánto cuesta llegar hasta ese cliente?
La logística aparece como uno de los principales obstáculos.
Desde la Provincia remarcaron la necesidad de reducir los costos de distribución para mejorar la competitividad de las pymes alejadas de los grandes centros de consumo. Entre las inversiones mencionadas aparecen los servicios de última milla, los nodos logísticos de la Región Centro y una red nacional de 45 centros logísticos y más de 1.100 puntos de entrega.
También se destacó la modernización del Aeropuerto Internacional de Rosario, con la intención de consolidarlo como un nodo logístico multimodal y vincularlo con herramientas como Exporta Simple.
Un mercado que sigue creciendo
El comercio electrónico representa actualmente entre el 12% y el 14% del comercio total argentino. Durante el primer semestre de 2026, el sector alcanzó una facturación de $19,5 billones, un 28% más que en el mismo período del año anterior, con 181,5 millones de órdenes de compra.
Pero detrás de las cifras hay también un impacto sobre el empleo. Según los datos expuestos por el Gobierno provincial, por cada puesto de trabajo directo generado dentro del ecosistema digital se generan otros siete empleos indirectos vinculados con la cadena comercial y de servicios.
¿Qué significa para las pymes de nuestra región?
Para una empresa de El Trébol, San Jorge, Sastre, Carlos Pellegrini, Las Rosas, Las Parejas o cualquier otra localidad de la región, el comercio electrónico representa una posibilidad concreta: ampliar el mercado mucho más allá del radio de influencia de la ciudad.
Una fábrica, un emprendimiento de diseño, una empresa de alimentos, un comercio especializado o un productor pueden encontrar en internet consumidores que difícilmente alcanzarían solamente con una vidriera física.
Pero vender a todo el país requiere algo más que publicar un producto: implica profesionalizar la fotografía, la comunicación, los precios, los medios de pago, la atención al cliente, la logística y la estrategia comercial.
El dato del 86% muestra que el cambio ya está ocurriendo.
La pregunta que queda para las empresas de nuestra región es otra:
¿Cuántos negocios locales están preparados para transformar una vidriera digital en clientes de todo el país?





