EL TRÉBOL AVANZA EN SUSTENTABILIDAD: SE RETIRARON MÁS DE 500 NEUMÁTICOS FUERA DE USO DE LA PLANTA DE RESIDUOS

La Municipalidad de El Trébol, a través de su área de Ambiente, concretó una nueva entrega de Neumáticos Fuera de Uso (NFU) que se encontraban depositados en la Planta de Tratamiento de Residuos local. Con este segundo despacho, la gestión local ya logró retirar un total de 522 cubiertas de distintos tipos.

Los NFU son aquellos componentes que, tras haber cumplido su vida útil, son retirados de circulación debido a que no pueden —o no se pretenden— reutilizar, pasando a ser considerados Residuos Sólidos Urbanos (RSU) de manejo especial.

Una bomba de tiempo ambiental y sanitaria

La acumulación de cubiertas en desuso representa una de las problemáticas socioambientales más complejas de la actualidad. Según datos de la Universidad de Quilmes, en Argentina se generan más de 178.000 toneladas de NFU al año, y su disposición final incorrecta acarrea graves riesgos:

  • Criaderos de dengue y otras enfermedades: Por su forma y material impermeable, las cubiertas abandonadas acumulan agua de lluvia y generan un ecosistema perfecto (oscuro, templado y estancado) para la reproducción del mosquito Aedes aegypti, vector del dengue, zika y chikungunya.
  • Peligro extremo de incendios: El almacenamiento prolongado al aire libre es altamente inflamable.Un incendio de neumáticos genera fuegos extremadamente difíciles de apagar y libera gases altamente tóxicos que dañan la atmósfera, el suelo y la salud humana.
  • Degradación centenaria: Debido a los compuestos químicos y el caucho vulcanizado con el que están fabricados, una cubierta puede tardar más de 500 años en degradarse de forma natural, colapsando los vertederos y basurales.

El desafío de la logística regional

A pesar del peligro que representan, gestionar el reciclaje de neumáticos en el interior del país es un enorme desafío económico. Las escasas plantas preparadas para triturar y reutilizar este caucho (ya sea para asfaltos, canchas de césped sintético o co-procesamiento en industrias) se encuentran a grandes distancias de la región.

Esto obliga a los municipios a afrontar altísimos costos de logística y fletes para poder trasladarlos. Por este motivo, el retiro de estas 522 unidades de la planta local no solo representa un paso clave para el ordenamiento y cuidado ambiental de la ciudad, sino también una inversión indispensable para la salud pública de los vecinos.