El Coro Municipal «Cantares» de El Trébol se prepara para vivir una noche muy especial. Este sábado a las 20:30 horas, el Teatro Cervantes será el escenario de un nuevo encuentro coral, «Cantares sin frontera». Un evento que promete un espectáculo de gran calidad y que en esta ocasión llega con un condimento muy particular: la integración con otras instituciones locales y regionales.
Las coreutas Ana María de la Iglesia y Noemí Baquín brindaron detalles sobre lo que será esta velada y compartieron sus experiencias dentro de la agrupación.
Una propuesta conjunta y de gran convocatoria
Este año, el encuentro contará con la participación especial de la Academia de Henry Martin, la cual se suma con sus bailes. Esta colaboración no es casual: la academia se encuentra transitando sus 30 años de vida, por lo que ambas instituciones —a las que las entrevistadas definieron como «dos pequeñas instituciones»— decidieron asociarse para realizar actividades de manera conjunta durante todo el año, tal como lo hicieron recientemente con la organización de un bingo.
El evento se enmarca dentro del Circuito Coral «Juan Carlos Frutos», una red que organiza cronogramas de presentaciones entre diversas agrupaciones de la región. Para esta ocasión, el coro local recibirá la visita de:
- El Coro Polifónico Municipal de San Jorge.
- El Coro Comunal de María Susana, bajo la dirección de Jesús Domínguez.
- El Coro Comunal de Ibarlucea.
En total, serán cerca de 85 personas sobre el escenario. Como parte de la dinámica del circuito, el coro de El Trébol ya tiene planificado devolverles la visita a estas localidades en el mes de noviembre.
Historias que inspiran: El canto coral como refugio e integración
Durante la entrevista, Ana María e Iglesias compartieron el profundo impacto positivo que tiene el canto en sus vidas, destacando su valor terapéutico y la contención que brinda el grupo.
Ana María, quien se sumó al coro en 2015 tras jubilarse, cumpliendo ya una década en la agrupación, resaltó:
«Invitamos a toda la comunidad para que conozca lo que es el canto coral, para que sepan que realmente el canto hace bien y ayuda; es terapéutico. Al no ser solista, el canto coral te sostiene y te contiene».
Por su parte, Noemí cuenta con una trayectoria inmensa: forma parte de la agrupación desde sus inicios en el Coro de la Escuela Cincuentenario, sumando más de 30 años de permanencia. Recordó cómo el coro fue su cable a tierra en una época en la que su vida se dividía entre la casa y sus hijos, y cómo a través de él pudo viajar y conocer a muchísima gente.
Una incorporación muy especial
En línea con la idea de abrirse a la comunidad, este año el coro sumó a un integrante muy particular: Ricardo Stec, un residente del Hogar Santa Ana que fue percusionista del reconocido grupo Los Palmeras durante mucho tiempo. Tras conocerlo en una cantata navideña el año pasado, las coreutas lo invitaron a participar. Hoy, Ricardo aporta su gran voz y su excelente oído musical a los ensayos.
Convocatoria abierta a la comunidad
El coro cuenta actualmente con unos 16 integrantes. Las entrevistadas señalaron que, si bien las voces masculinas son las que más cuesta sumar (ya que muchos hombres suelen preferir el canto solista), las puertas están abiertas para cualquier persona que desee incorporarse en cualquier momento del año. Los ensayos se realizan los lunes de 20:00 a 22:00 horas, un horario accesible para quienes ya terminaron su jornada laboral.
La directora coral, Silvia Banchio, es la encargada de guiar y adiestrar de a poco a quienes se van sumando, sin importar su nivel de experiencia previa. Además de los ensayos, el grupo mantiene una agenda activa que incluye un próximo viaje a Mina Clavero a fines de octubre o principios de noviembre, en conjunto con un coro de Sastre.
Detalles del Evento y Cierre Especial
La cita es este sábado a las 20:30 horas en el Teatro Cervantes, con entrada libre y gratuita.
Tras el espectáculo en el teatro, los 86 participantes se trasladarán al local Reverso, que abrirá exclusivamente para ellos. Allí compartirán una cena que promete transformarse en una auténtica peña con guitarreada y mucho canto, a la cual invitan a los vecinos a sumarse para cerrar la noche de la mejor manera.





