LA ESCUELA N° 275 «MANUEL BELGRANO» CONMEMORA SUS 115 AÑOS DE HISTORIA Y TRANSFORMACIÓN COMUNITARIA

La institución educativa celebró un nuevo aniversario repasando su rica trayectoria desde sus orígenes en 1911 hasta su consolidación actual como un pilar pedagógico e infraestructural de la región.

La Escuela N° 275 “Manuel Belgrano” alcanzó hoy un hito histórico al cumplir 115 años desde su fundación. La historia de la institución comenzó formalmente con la firma de un decreto los días 7 y 8 de febrero de 1911 por parte del Consejo Federal de Educación, el cual postulaba a Rafael Niol y Carrillo —maestro de origen español y veterano de la guerra en Cuba— como director de una nueva Escuela Elemental de 2da. Categoría. Meses más tarde, el 3 de julio de ese mismo año, el Consejo alquiló un conventillo propiedad de María Dalmasso de Macagno, ubicado en el actual Boulevard Eva Perón (entre Dorrego y Colón), dando inicio a las actividades de lo que inicialmente se conoció como la «escuela del Barrio Tais».

A lo largo de sus primeras décadas, la dirección estuvo a cargo de Casimiro Correa, Miguel Cruz, el propio Niol y Carrillo en un segundo período, y Concepción de Soler. Bajo la gestión de esta última, en 1926, el establecimiento se trasladó a su ubicación actual, ocupando un edificio de la época que disponía de dos aulas y la casa habitación para el directivo. Dicha sede fue inaugurada oficialmente el 17 de octubre de 1927 con la presencia del entonces gobernador, Ricardo Aldao.

Crecimiento y desarrollo institucional

La evolución del espacio escolar continuó sumando hitos bajo las direcciones de Leonardo Mansilla, Víctor Piérola, Pedro Rapetti, Justo Amavet y Felipe Z. Ríos. Durante el mandato de Ríos, el 27 de mayo de 1939, se inauguraron los primeros juegos del parque (tobogán y hamacas) gracias al esfuerzo conjunto del Consejo Federal de Educación, la Comisión de Fomento, padres y vecinos. Pocos años después, el 29 de abril de 1942, quedó oficialmente constituida la Asociación Cooperadora.

Entre 1947 y 1960, las gestiones de Luis Acuña y Estela F. de Callegari marcaron una fuerte impronta comunitaria. Durante el período de Callegari se construyó la cocina en el patio, se implementó un sistema de audio con altoparlantes para micros periodísticos en los recreos, y se dictó un taller de apicultura. Asimismo, se crearon un cuadro filodramático, un coro dirigido por Nelly Storari de Ferrero, la Biblioteca Popular “Belisario Roldán” y un turno nocturno para adultos coordinado por Nelson Felizia. Tras los interinatos de Elena de Magnano, Armanda C. de Poudes y Noemí Picatto de Franco, asumió la dirección titular Alida Bertoya de Fracchia.

A pesar de las complejidades que atravesó la escuela entre las décadas de 1920 y 1960 —caracterizadas por un crecimiento lento de la matrícula, vulnerabilidad social de los alumnos y la necesidad de depender de la escuela Laprida para finalizar el ciclo primario—, el año 1964 marcó un punto de quiebre con la creación del Club de Madres, presidido inicialmente por Enix C. de Capellino.

Con la llegada definitiva de la directora Bertoya de Fracchia en 1966, la escuela implementó el ciclo completo y pasó a ser de segunda categoría en 1970. El apoyo de la Cooperadora, el Club de Madres y la comunidad permitió la edificación de dos aulas nuevas, un salón de actos y un pabellón sanitario. En 1979, la Dirección Provincial de Arquitectura sumó infraestructura administrativa y nuevas galerías, y en 1980 se reubicó el mástil principal con un diseño del arquitecto Osvaldo Aguilera. En el plano pedagógico, el colegio se destacó por la constante actualización docente, ciclos de radio educativa y la participación en ferias de ciencias, además de incorporar progresivamente cargos de Educación Física, Música, Actividades Prácticas y cargos directivos como la vice-dirección de Ángela Bruno de Butarelli y luego Mirtha Pérez de Parra.

Consolidación pedagógica y edilicia

A partir de 1984, bajo la dirección titular de Mirtha Pérez de Parra y la vice-dirección de Liliana Iztueta, la escuela experimentó un notable incremento de la matrícula, rozando los 400 alumnos y desdoblando las secciones. En el ámbito académico, el establecimiento se convirtió en escuela piloto de una investigación de la Facultad de Psicología de Rosario a cargo de Norberto Boggino y funcionó como el Centro de Apoyo Educativo N° 3 (CAE), transformándose en un referente regional de capacitación docente con disertantes como Ovide Menin, Raúl Ageno, Fernando Avendaño, el profesor Fanelli y Cecilia Bixio. La infraestructura acompañó este crecimiento con la habilitación de nuevas aulas, cocinas, baños y el proyecto del Salón de Usos Múltiples (SUM) en la década de 1990.

Presente y proyección de la escuela

Directora María Laura Griffa

En la actualidad, la institución cuenta con una matrícula de 440 alumnos y un equipo de 46 agentes entre docentes, secretarios, porteros y cocineros. El edificio moderno dispone de 14 aulas, SUM, comedor, cocina, espacios recreativos con juegos y playón deportivo.

La Asociación Cooperadora actual mantiene un rol clave en el mantenimiento edilicio. Recientemente, se adquirió un mangrullo, equipos de aire acondicionado y televisores pedagógicos. También se realizaron tareas de pintura integral, mejoras lumínicas y la ampliación de la vereda del frente, complementando la construcción de una nueva aula correspondiente al Programa MIL AULAS de Santa Fe. Los proyectos futuros compartidos por el equipo directivo —integrado por la Directora María Laura Griffa y las Vicedirectoras Sonia Kainer y Silvana Torres— incluyen la finalización de la pintura exterior del SUM, su climatización y la colocación de cartelería identificatoria.

 

Las autoridades expresaron su profundo agradecimiento a toda la comunidad por el constante apoyo, reafirmando el compromiso de mantener las puertas abiertas para acompañar el crecimiento y la formación integral de los estudiantes.

Un festejo a puro folklore

En el marco de las celebraciones por este 115° aniversario, la escuela llevó a cabo anoche una exitosa peña folklórica que convocó a familias, exalumnos y vecinos de la localidad. El evento, que se desarrolló en un clima de gran emotividad y festejo, contó con el brillo musical de las destacadas agrupaciones folklórica «Amalaya» y «Legado de mi tierra», quienes coronaron la vigilia del aniversario con un amplio repertorio popular.