Bajo el lema «El arte de compartir y conectar», la Academia Henry Martin de la ciudad de El Trébol alcanzo el 12 de mayo, un hito fundamental en su historia: 30 años de trayectoria ininterrumpida dedicados a la formación artística.
Este aniversario está profundamente marcado por el recuerdo de su fundadora y directora, Mónica Marquiz. Su partida dejó un legado increíble que hoy se mantiene más vivo que nunca a través de la danza y la enseñanza. Mónica no solo fundó un espacio académico, sino que sembró una semilla cultural que ha transformado la vida de cientos de alumnos en la región.
En la actualidad, ese compromiso continúa con firmeza de la mano de su hija, Gisela Marquiz, quien junto a su padre, Jorge Marquiz, lideran la institución. Juntos han sabido honrar la visión de Mónica, manteniendo la excelencia y el espíritu familiar que caracteriza a la academia.
Desde la dirección expresaron su profunda gratitud hacia la comunidad, destacando que este aniversario es el resultado del esfuerzo compartido y del apoyo constante de quienes han sido parte de este «gran sueño». Para conmemorar estas tres décadas, la institución ha adelantado que se vendrán muchos eventos especiales a lo largo de este año tan significativo.
Con el orgullo de los logros alcanzados y la memoria de su fundadora como guía, la Academia Henry Martin reafirma su lugar como un pilar de la cultura en El Trébol, celebrando tres décadas de amor incondicional al arte.





