UN RINCÓN DE PARÍS EN CÓRDOBA: CLAUDIO MARCHETTI CONSTRUYE SU SEGUNDA TORRE EIFFEL, LA «TORRE CLANOR»

Tras el éxito de su primera réplica, la cual bautizó «Alicia» y fue vendida a Parque Siquiman, el constructor independiente edifica en solitario una nueva estructura de 31 metros que promete movimiento y un diseño innovador con un fuerte significado familiar.

Alicia, Córdoba. La pasión y la ingeniería se volvieron a dar cita en la localidad cordobesa de Alicia. Hasta allí llegó el equipo de Región Emprendedora para entrevistar en exclusiva a Claudio Marchetti, un creador que desafía los límites de la construcción en solitario y que ya se encuentra dándole forma a su segundo gran proyecto: la Torre Clanor.

Marchetti no es un novato en esto. Su primera réplica de la mítica Torre Eiffel, a la que denominó «Alicia», se convirtió en un fenómeno viral y turístico tan masivo que llegó a atraer a 700 personas en un solo domingo. Esa primera estructura fue adquirida y trasladada a la localidad de Parque Siquiman, en el Valle de Punilla (entre Córdoba y Bialet Massé, a unos 15 kilómetros de Villa Carlos Paz).

Hoy, el constructor está enfocado en superar su propia marca con una segunda torre. «Estamos con la segunda réplica. Va a ser muy parecida a la otra, la misma matemática, pero la estoy construyendo totalmente solo de principio a fin», relató Marchetti con orgullo.

Las novedades de la Torre Clanor: peso, altura y movimiento

La nueva estructura posee dimensiones imponentes: 31 metros de altura y un peso estimado de 10 toneladas. Sin embargo, a diferencia de su antecesora, la Torre Clanor contará con un atractivo único en el mundo:

«La parte de arriba de la otra decía ‘Alicia’. Esta va a tener, encima de la cúpula, cuatro triángulos que se van a abrir en forma de flor lentamente. Cada 15 minutos va a hacer ese movimiento. Es un atractivo para darle una cierta diferencia a la otra torre», reveló el creador.

Actualmente, el proyecto se encuentra en su tramo final. Tras haber subido recientemente el último tramo superior, solo resta la colocación de la cúpula, los balcones, los pisos y las escaleras. Marchetti calcula que, si el clima invernal acompaña, en cuatro meses la obra estará completamente terminada. La estructura tendrá, en su primer piso, una capacidad para 16 personas sentadas y 20 de pie.

«Inteligencia espacial» y construcción artesanal

Uno de los datos más sorprendentes es que Claudio Marchetti realiza toda esta monumental obra sin un equipo de ingenieros ni herramientas de alta tecnología.

«Tengo una soldadora viejísima, una sola amoladora y todo está pintado a mano, a pincel. Las herramientas no es que vas a la ferretería y las comprás, tenés que inventarlas y diseñarlas vos con plantillas. ¿Quién me hubiese creído a mí que podía hacer esto solo? ¿Quién hubiera aportado financieramente? Creo que nadie, porque no existe en el mundo una sola persona que pueda hacer semejante estructura», reflexionó.

A sus 60 años, Marchetti confiesa que sus propios seguidores en redes sociales le envían capturas donde explican su capacidad a través de la «inteligencia espacial». Aunque él se define simplemente como alguien con estudios primarios y mucha inventiva, reconoce que su cerebro puede calcular de forma totalmente mental lo que otros plasman en planos. Además, edifica a grandes alturas sin utilizar arnés, una costumbre que arrastra desde su juventud: «Antes se hacía en las obras sin nada, tenías que arreglártelas con lo poquito que tenías».

El nido vacío y un homenaje al amor familiar

La decisión de embarcarse en esta segunda torre nació, en parte, de la melancolía. Tras vender la primera estructura, Marchetti sintió que el lugar había quedado vacío: «No fue lindo sentarse en el sillón y ver las bases vacías. Me gustaba hablar con la gente, conocí muchísima gente de diferentes culturas e idiomas».

Respecto al destino de la Torre Clanor, el realizador prefiere no apurarse, aunque ya ha recibido propuestas de lugares turísticos, barrios cerrados e incluso interesados desde Ushuaia.

Lo que sí está claro es el profundo significado de su nombre y diseño. El nombre «Clanor» surge de la unión de Claudio y Nori (su esposa, quien es su pilar fundamental). Además, los arcos de la torre están decorados con la letra «M», un increíble tributo a su historia familiar:

  • Su apellido es Marchetti y el de su esposa es Morena.
  • Tienen tres hijas cuyos nombres comienzan con M.
  • Tienen dos nietas cuyos nombres también empiezan con M.
  • Sus hijas están casadas y los apellidos de los tres maridos comienzan con M.
  • Incluso sus cinco mascotas tienen nombres que inician con la letra M.

Sin apuros financieros y con la salud intacta gracias a una vida sin adicciones, Claudio Marchetti continúa uniendo piezas de hierro en Alicia, dejando un legado único tallado a mano.