En una jornada cargada de profunda emoción patria y valor institucional, el gobernador Maximiliano Pullaro encabezó este miércoles la inauguración de las obras de restauración y puesta en valor del Monumento Nacional a la Bandera en la ciudad de Rosario. Tras más de una década de demoras, promesas incumplidas y parálisis por parte del Gobierno Nacional, el Gobierno de la Provincia de Santa Fe tomó la decisión política de asumir la ejecución y finalización de los trabajos, demandando una inversión total superior a los $4.000 millones de pesos.
La histórica inauguración coincidió de manera perfecta con el inicio de la tradicional Promesa de Lealtad a la Bandera, donde más de 8.000 alumnos de cuarto grado de distintos puntos del país colmaron un espacio completamente renovado, libre de andamios y abierto en todo su esplendor a la ciudadanía.
«Cuando no se roba, la plata alcanza»
Durante el acto central, un conmovido Pullaro remarcó la importancia de devolverle la dignidad al mayor símbolo patrimonial de los argentinos:
«Los argentinos, y particularmente quienes vivimos en esta ciudad, no nos merecíamos tener un obrador instalado año tras año, quitándole belleza y esplendor a esta obra magnífica que nos representa y nos une. Necesitábamos tomar una decisión: terminar, de una vez por todas, esta obra. Y lo hicimos con recursos de todos los santafesinos», destacó el mandatario.
Haciendo hincapié en la transparencia de su gestión, Pullaro disparó de manera contundente: «Cuando los recursos públicos se administran con austeridad, cuando no se roba, la plata alcanza. En la provincia de Santa Fe demostramos que se puede gestionar de manera eficiente y cumplir con las obras que la gente espera».
La trastienda de una obra abandonada por Nación
Por su parte, el ministro de Obras Públicas, Lisandro Enrico, calificó la jornada como «un ladrillo más en la construcción de la nueva Rosario» y detalló el esfuerzo financiero que debió realizar el gabinete provincial para destrabar el abandono de la órbita nacional.
Para culminar los trabajos, la Provincia debió hacerse cargo de una deuda de $1.456 millones de pesos que el Estado nacional mantenía con la empresa contratista, sumando otros $2.600 millones de fondos propios para completar las tareas pendientes.
Las tareas de preservación arquitectónica e histórica incluyeron:
- Sala de las Banderas: Desmontaje y reacondicionamiento integral de vitrinas, reemplazo de vidrios y marcos, reparación de cielorrasos y trabajos de pintura.
- Bronces y símbolos: Restauración de la llama votiva y de numerosas piezas escultóricas de bronce.
Más de 8.000 niños estrenaron el Monumento renovado
Inmediatamente después del corte de cintas, el imponente escenario a orillas del río Paraná se llenó de guardapolvos blancos. Alumnos de 4° grado de escuelas santafesinas y de diversas provincias argentinas iniciaron la saga de jornadas de Promesa de Lealtad, que continuará desarrollándose durante toda la semana hasta el próximo 20 de junio.
«Hoy vienen a jurarle lealtad a la bandera, pero, fundamentalmente, vienen a decirle a toda la República Argentina que vamos a estar unidos por esta Patria», les transmitió el gobernador a los chicos en su bienvenida.
El intendente de Rosario, Pablo Javkin, también celebró el valor de este reestreno en una fecha tan identitaria: «Ustedes son la primera promesa del nuevo Monumento a la Bandera; les tocó ese privilegio. Fue aquí donde Belgrano, enfrentando las órdenes del poder central, hizo izar la bandera por primera vez, y ese hecho marcó para siempre la historia de nuestra ciudad».
El acto contó además con una fuerte impronta institucional, registrando la presencia del presidente provisional del Senado provincial, Felipe Michlig; la presidenta de la Cámara de Diputados, Clara García; el exgobernador Antonio Bonfatti; el senador provincial Ciro Seisas; la presidenta del Concejo Municipal de Rosario, María Eugenia Schmuck, junto a un nutrido arco de autoridades provinciales y locales que acompañaron un hito largamente esperado por toda la sociedad civil.





