EL HÉROE GAUCHO QUE CUSTODIÓ EL NORTE: A 205 AÑOS DEL PASO A LA INMORTALIDAD DE MARTÍN MIGUEL DE GÜEMES

Hoy, 17 de junio, la República Argentina conmemora una de sus fechas más solemnes y significativas: el fallecimiento del General Martín Miguel de Güemes, único general argentino muerto en acción de guerra externa y pieza absolutamente clave en la emancipación de nuestra América.

A más de dos siglos de su partida, su figura no solo se agranda como estratega militar, sino también como el líder político que supo amalgamar el fervor popular con la causa de la libertad.

La Emboscada y el Sacrificio

La noche del 7 de junio de 1821, una avanzada realista guiada por traidores locales sitió Salta. Güemes, al intentar romper el cerco a caballo, fue alcanzado por una bala en la espalda. Su herida era mortal debido a su condición de hemofilia, pero el general se negó a rendirse.

Rodeado por sus fieles gauchos en el campamento de Chamical, soportó diez días de agonía. Rechazó con desprecio los ofrecimientos de los oficiales españoles, quienes le prometían atención médica y riquezas a cambio de la rendición de su provincia. El 17 de junio de 1821, a los 36 años y bajo la sombra de un árbol, Güemes pasó a la inmortalidad tras hacer jurar a sus oficiales que continuarían la lucha hasta expulsar al enemigo.

La «Guerra de Recursos»: Un Muro Infranqueable

Mientras José de San Martín preparaba su campaña al Perú y Manuel Belgrano contenía los avances en el frente central, Güemes y sus «Infernales» —un cuerpo de línea de gauchos letales en la guerra de guerrillas— se convirtieron en el escudo del norte.

  • Furia Gaucha: Utilizando la táctica de la «guerra de recursos» (ataques rápidos, emboscadas nocturnas y retiradas estratégicas), desmoralizaron a los ejércitos españoles que bajaban desde el Alto Perú.
  • Resistencia Inmparable: Frenaron un total de siete invasiones realistas masivas, impidiendo que el territorio de las Provincias Unidas cayera nuevamente en manos de la corona española.

«Los gauchos de Güemes no eran soldados de uniforme, eran la patria misma defendiendo su tierra con lo que tenían a mano: un lazo, una lanza y un coraje inquebrantable.»

El Legado del «Padre de los Pobres»

Más allá de su genialidad militar, Güemes transformó la estructura social de su época. Al otorgar el «fuero gaucho» (que eximía a los peones del pago de arriendos mientras estuvieran en servicio), dignificó a las clases más postergadas, ganándose el amor incondicional de su pueblo y, en contrapartida, el recelo de la aristocracia salteña.

Hoy, las calles se visten de ponchos salteños —rojos con franjas negras en señal de luto por su muerte— para recordar que la independencia argentina no se escribió solo en los escritorios de Buenos Aires, sino también a caballo, con sangre, barro y el grito de libertad en el norte argentino.