DÍA MUNDIAL DE LA SALUD MENTAL: CTERA EXIGE LA PLENA IMPLEMENTACIÓN DE LA LEY Y MEJORES CONDICIONES LABORALES DOCENTES

A través de un pronunciamiento institucional, el gremio docente instó a garantizar recursos para el sistema de salud pública y advirtió sobre el impacto del deterioro socioeconómico y la sobrecarga laboral en la comunidad educativa.

En el marco del Día Mundial de la Salud Mental, la Confederación de Trabajadores de la Educación de la República Argentina (CTERA) reafirmó su postura en favor de políticas públicas con un enfoque integral, comunitario y de derechos humanos. Desde la organización sindical señalaron la importancia de defender el sistema público de salud frente al escenario actual de ajustes y desmantelamiento de recursos.

Dentro de sus principales reclamos, la entidad gremial exigió la plena implementación de la Ley Nacional de Salud Mental, solicitando la asignación de presupuestos acordes y la creación de dispositivos territoriales que garanticen la inserción social y el cuidado comunitario en todo el país.

Salud mental y condiciones de vida dignas

Desde CTERA enfatizaron que el bienestar integral exige bases materiales y sociales sólidas, bajo la premisa de que «no hay salud mental sin condiciones de vida dignas». En este sentido, remarcaron la necesidad de contar con:

  • Trabajo registrado y estabilidad laboral.
  • Salarios que cubran la canasta familiar.
  • Acceso a una vivienda digna.
  • El derecho a la educación pública como pilar fundamental de emancipación.

El impacto en el trabajo docente

Un eje central del comunicado se centró en la salud mental de las y los trabajadores de la educación. El gremio advirtió que la sobrecarga de tareas, la escasez de recursos en los establecimientos educativos y las múltiples demandas sociales que enfrentan las escuelas inciden directamente en el estado físico y emocional del personal docente.

Asimismo, sostuvieron que el malestar laboral no debe abordarse de manera individual ni reducirse a estrategias de afrontamiento personales, sino que requiere políticas institucionales de cuidado, espacios de acompañamiento y condiciones de trabajo dignas. Concluyeron remarcando que velar por la salud de los docentes constituye un paso indispensable para defender la educación pública de calidad.