ÉXITO TOTAL EN EL PRIMER ENCUENTRO DE COLECCIONISTAS EN EL TRÉBOL: UNA TARDE DE PASIÓN, NOSTALGIA Y TESOROS CON HISTORIA

El Galpón de las Expresiones se convirtió en el epicentro de la nostalgia y la cultura. Con una gran convocatoria de público, la ciudad vivió una jornada única donde coleccionistas de distintas partes se reunieron para compartir sus tesoros más preciados, intercambiar vivencias y ganarle al frío a pura pasión.

El pasado domingo 17 de mayo, el Galpón de las Expresiones de la ciudad de El Trébol abrió sus puertas para albergar el Primer Encuentro de Coleccionistas, un evento que superó las expectativas y demostró que detrás de cada objeto guardado hay una historia esperando ser contada. Desde autos clásicos y motocicletas que desafiaron el clima en el exterior, hasta stands repletos de piezas únicas en el interior, la jornada fue un verdadero viaje en el tiempo.

El evento contó con una destacada lista de expositores que le dieron vida a la muestra: Santiago Retamosa, Adrián Perez, Javier Tropea, Mario Moyano, Cristian Moreira, Marcos Veliz, Pablo Giordano, Claudio y Alicia Filiacci, Hugo Samaniego, Ezequiel Cotichini, Sebastián Cravero, Hernán Solis, Eugenio Algrain y Tiago Retamosa.

Para conocer a fondo el impacto de esta iniciativa, dialogamos con algunos de sus protagonistas.

Santiago Retamosa: «La gente cumplió con su palabra»

Uno de los pilares en la organización del evento, Santiago Retamosa, no ocultó su felicidad y agradecimiento ante el marco de público y la respuesta de los participantes:

«La verdad es que estamos felices, muy felices, porque la gente que prometió que venía, vino; cumplió con su palabra. Trajeron sus valiosas latas, hicieron su esfuerzo para exponerlas, aunque el grupo de lateros no es de exponer, venimos siempre a intercambiar. También vinieron a lo que uno se dedica, que es intercambiar, vender y esas cosas».

Retamosa también destacó el valor de quienes se sumaron a pesar de las bajas temperaturas: «A pesar del tiempo, mucha gente con sus autos, que también son de colección con clásicos, vinieron; algunos con sus motos también le hicieron frente al frío y vinieron. Queremos agradecer muchísimo a todas esas personas, no solamente a los que vinieron a traer sus vehículos, sino a la gente que vino a ver. Vino mucha gente a mirar las locuras que uno tiene, así que realmente agradecidos y felices. Esperemos hacerlo el próximo año».

Adrián Pérez: La pasión por la escala y el cine

Para muchos, el coleccionismo es una huella de la infancia que se potencia con los años. Así lo vive Adrián Pérez, quien exhibió una impresionante variedad de vehículos a escala:

«Esto arranca capaz que desde chiquito y después no se corta nunca. Al que le gustan los autitos, cuando arranca de chiquito ya de grande sigue siendo chico, nada más que se da los gustos de tener algunos autitos de más».

Al ser consultado sobre su pieza más preciada, Pérez no dudó en señalar su joya cinematográfica: «El que a mí más personalmente me gusta es el DeLorean de la película Volver al Futuro, de la saga de las tres películas. Después hay muchos más, como el auto de Fórmula 1 de Verstappen o la camioneta de Brigada A». Además, reveló el meticuloso cuidado detrás de su pasión: «Muy poco de esto va en las vitrinas. Lo demás está todo guardado en cajas, bien conservado para que no agarre tierra. Todo separado con diario y cosas así para que no se golpeen en los movimientos». Quienes deseen conocer más de su colección pueden encontrarlo en Instagram como «Autos y camiones de colección».

Javier Tropea: Un museo personal que comparte su historia

El coleccionismo puede ramificarse de formas infinitas, y el caso de Javier Tropea es el vivo ejemplo de un buscador incansable. Más que una colección, Tropea ha edificado su propio espacio cultural:

«En realidad, lo que yo tengo es un museo personal. Dentro del museo personal tengo colección de distintas cosas: desde balanzas, sifones, latas, armas cortas, armas largas, cuchillería… Bueno, también hay lo que es un poco de botellas en miniatura, colección de botellitas en miniatura, monedas, billetes. Armé un museo con todo eso, o sea que es muy amplia lo que yo colecciono».

Para esta ocasión especial en El Trébol, Tropea realizó un esfuerzo logístico notable para colaborar con la propuesta: «Traje algo… traje unas 360 latas más o menos, para colaborar con este encuentro. Por ser el primero, fue maravilloso, muy bueno y con mucho éxito».

Filiaci: El arte de buscar la pieza faltante

La pareja compuesta por Claudio y Alicia Filiaci aportó una enorme variedad temática al encuentro, resumiendo a la perfección la adrenalina y el sentimiento que mueve a un coleccionista:

«Cuando uno habla de coleccionar, es apasionarse por algo y, bueno… juntar, encontrar, buscar, hasta conseguir la pieza que te falta. Y a veces no la conseguís, conseguís otra y armás otra colección».

Claudio detalló el abanico de temáticas que presentaron en sus mesas: «Trajimos una colección de autos de James Bond, de todas las películas del agente 007; una colección de taxis del mundo y convertibles». Por su parte, Alicia exhibió su delicada colección de latas utilitarias y compartió sus sensaciones sobre el evento: «Muy lindo, estuvo muy lindo, la verdad. Los chicos muy amables, bastante bien organizado todo, así que la pasamos bárbaro».

 

El Primer Encuentro de Coleccionistas en El Trébol encendió la mecha de una movida cultural que promete crecer año tras año, demostrando que el resguardo de la historia y el entusiasmo emprendedor marchan sobre ruedas firmes en la región.