En el marco del 3 de junio, a 11 años de la primera movilización de Ni Una Menos surgida en 2015, el Punto Violeta de la ciudad fue el escenario de un nuevo encuentro del Consejo de la Mujer. La jornada contó con la participación de la intendente Natalia Sánchez y de Julieta Mariscal, representante del área de Desarrollo Humano, quienes encabezaron una mesa de trabajo junto a concejalas, funcionarias y representantes de diversas instituciones locales.
Sánchez abrió el encuentro recordando el recorrido histórico del movimiento en la comunidad: «Hace 11 años recorríamos la ciudad pidiendo justicia, pidiendo basta de femicidios y de violencia en general hacia las mujeres». La mandataria destacó la vigencia del reclamo ante el contexto social que se vive a nivel nacional, y subrayó el valor de contar con un marco normativo local para abordar esta problemática: «Nos sentamos en la mesa del Consejo de la Mujer, también en el marco de una ordenanza local, para charlar sobre lo que se hace en nuestra ciudad».
El encuentro se desarrolló precisamente en el Punto Violeta, espacio estratégico donde también funciona la Comisaría de la Mujer. La intendente explicó que el objetivo principal de la reunión fue realizar un balance de la situación actual y planificar las acciones institucionales conjuntas para el resto del año 2026.
Redes de trabajo e inclusión comunitaria
Por su parte, Julieta Mariscal aclaró que este encuentro se planteó específicamente como un espacio operativo y no meramente informativo: «No es puntualmente una charla, sino más bien una mesa de trabajo para escuchar las inquietudes que traen las demás integrantes del Consejo».
Mariscal detalló que el funcionamiento de este espacio está respaldado por la Ordenanza N° 1138 y remarcó la importancia de la articulación interinstitucional para dar respuestas integrales:
- Formación de redes: El propósito central de la convocatoria fue consolidar tramas de trabajo coordinado entre el municipio y las organizaciones de la sociedad civil.
- Visibilización del compromiso: Se buscó poner en común todos los dispositivos y espacios de contención con los que cuenta la intendencia para acompañar a las víctimas.
- Capacitación con enfoque social: Se planteó la necesidad de profundizar las herramientas formativas destinadas a las mujeres, reconociendo el impacto familiar de esta labor.
«Es fundamental visibilizar todas las actividades y los espacios que tenemos para contener y capacitar a las mujeres, porque detrás de cada una de ellas también hay niños y hay familias», concluyó Mariscal.





